En Portada: El reportaje perfecto.

Hola estoy de vuelta. De vuelta en el blog… porque sigo en Brasil pero desde mayo del 2013, en Curitiba. Mujer mejor destino que el anterior.

Me motiva este reencuentro el reportaje titulado “El reportaje perfecto” que viene a conmemorar el 30 aniversario del programa de TVE, En Portada, mi programa favorito y que sigo a pesar de la distancia.

A través de los reportajes emitidos durante este periodo, invitados ilustres analizan y debaten las claves que contribuyen a la realización y narración de este estilo periodístico. Considero que es un reportaje extraordinario que sin lugar a dudas ocupará una referencia a partir de ahora ya no sólo para los estudiantes de Periodismo sino para los actuales profesionales.

No obstante, desde mi opinión, me atrevo a decir que se omitieron referencias que exaltasen la importancia de las bandas sonoras y el sonido de las imágenes que forman parte de todo reportaje audiovisual.

En definitiva, un documento de mucho valor para conocer los entresijos de esa profesión de reportero de la actualidad en la que no pocos -como yo- siempre nos quisimos ver de mayor.

En enlace al mencionado documento aquí  http://goo.gl/OZGXN0.

Porque no sólo el turrón te devuelve a casa por Navidad…

Fue hace dos meses. Aquel sábado de trabajo intenso, Tatiana me había traído una chapata para cenar. La abrí por la mitad y la tosté un poco para hacerla ganar en consistencia. En ella coloqué una tortilla de bacalao de tres huevos con los últimos pimientos rojos de la última lata de conserva de la remesa que trajeron mis padres.

Mientras cenaba sólo y sin más provisiones y ‘productos de la tierra’, me agobié recordando lo que serían unas segundas fiestas de Navidad en Brasil, lejos de las costumbres y el entorno al que estoy habituado.

Hacía tiempo que habíamos tomado la decisión de no ir para España. Degustaba los últimos bocados de mi bocadillo y la idea de no regresar, me entristecía.

Terminé, fregué, me cepillé los dientes y minutos después, con el ordenador por delante, tomaba la decisión.

Por fin de nuevo (casi) todos juntos

Ayer domingo, con la complicidad de mi hermano David, nos presentamos por sorpresa en la comida familiar en la que mi padre celebraba su cumpleaños. Pocas veces vi fluir tantas emociones y algarabía.

Apenas 24 horas después, y a pesar de una inoportuna laringitis que me impide comer sólido y hablar lo suficiente, estamos disfrutando todos de nuestro regreso a casa. Nos vemos.

El primer culín de sidra después de más de un año del último.

Mollejas, gazpachito y ‘el parte de las 3’ en Brasil.

Hoy estoy de ‘Rodríguez’. Tatiana, su madre e Iara se han ido para a la Sierra a pasar el fin de semana aprovechando el feriado de hoy. Se han ido con la misión especial misión de encontrar a la nueva, será la quinta, niñera de mi hija (esta vez y a diferencia de las otras, para quedarse a dormir en casa).

El trabajo por hacer ha sido la principal razón para acompañar a la expedición en su cometido.

A la hora de comer y aunque habían dejado comida hecha, he decidido ir al supermercado para cocinarme algo diferente y salir de la monotonía de sabores y alimentos a los que estoy habituado. La elección; unas mollejitas de pollo (imposible encontrarlas de cordero). Después de una hora ante el fogón y cocinado todo con un aceite de oliva ecológico español que protejo con devoción mariana, me senté en la mesa ante una botella de Malbec argentino, un gazpachito, unas rebanadas de pan tostado para emular cierta consistencia y las mollejitas guisadas con cerveza acompañadas por unas patatas fritas… mientras veía repetido ‘el parte’ de las 3 (las noticias son más propias de aquella época de necesidad y penuria).

Y aunque todo se supo a gloria (las mollejas quedaron un poco duras), disfruté más del momento, de la actividad que de los sabores.

Y así ente fuegos y el blog, ya llevo consumido la mayor parte del día sin cumplir con mis obligaciones. Vamos con ellas que la madrugada, a pesar de la luna llena, será negra.

Qué bien se vive en Brasil!!