Brasil, lo que todo emprendedor, empresario o profesional debería saber antes de instalarse aquí (Parte I).

Muchas son las informaciones, estudios, datos… que acompañan el interés que despierta actualmente Brasil en el ámbito de los negocios internacionales. Sin embargo, es muy difícil encontrar esa otra información valiosa que tanto uno necesita cuando llega a un país ajeno donde la cotidianidad, las costumbres y los códigos de conducta resultan –cuanto menos- diferentes.

A continuación -he dividido el contenido de ésta reflexión en dos post- pretendo resumir las primeras impresiones que me provoca este país cuando a penas llevo tres meses de estancia (aunque ya lo conozco de otras estancias temporales). Tenga el lector en cuenta por tanto este factor prematuro además de la dificultad que implica la generalización de un país de realidades tan opuestas. El país de la OCDE que registra la mayor desigualdad entre ricos y pobres, un país que cuenta con cinco grupos étnicos y con poco más de 200 millones de habitantes.

Playa de Lebron en Río de Janeiro.

  1. El primer factor que no escapa a nadie interesado en llegar hasta este país, es la toma de conciencia del tamaño de Brasil (el doble de la extensión de todos los países de la Unión Europea). ‘Ir a Brasil’, ‘instalarse en Brasil’, ‘vivir en Brasil’… implica, por tanto, en primer lugar una elección estratégica del lugar/ciudad/estado en función de los objetivos profesionales (y personales) que se pretendan.
  2. La centralidad económica en el ámbito de los negocios de Sao Paolo, es evidente. La ciudad representa en la actualidad uno de los polos económicos más interesantes para el desarrollo de negocios a nivel mundial. Por el contrario, la urbe representa uno de los índices más bajos de aceptación en cuanto a condiciones de vida muy determinadas por el transporte y el elevadísimo coste de vida (décima ciudad más cara del mundo) además de la escandalosa falta de seguridad ciudadana.
  3. Brasil es un país muy interesante para profesionales, emprendedores… pero no lo es para tanto para una aventura en familia con niños. Quizá especial sensibilidad me despierta esta consideración por padecerla en carne propia. La ausencia de los estándares europeos de seguridad en la mayor parte del país (a veces acrecentada de manera intencionada por el negocio que genera), impide hábitos públicos a los que solemos estar acostumbrados. La acción de pasear, por ejemplo, no es una actividad común (tampoco contribuye a ello la falta de espacios públicos adecuados). Inexistentes son también los parques infantiles destinados al disfrute de los niños pequeños, tan frecuentes en nuestro país. Llamativo dato también que en el periodo que llevo viviendo aquí, sólo he visto un carrito de bebé por la calle. La vida social, la vida familiar por tanto se reduce a espacios privados. Sirva a modo de ejemplo la consideración de los centros comerciales como el principal lugar de recreación de la población. También muy ilustrativo es el hecho de que la mayoría de los condominios (como aquí se le denomina a las urbanizaciones) ofrezcan una serie de servicios comunes (piscina, salón de fiestas, parrilla, área para niños, gimnasio, lavandería…) que invitan al disfrute de manera privada en un espacio que además se encuentra garantizado por el servicio de seguridad propia del condominio que a modo de bunker se aísla de la incertidumbre del exterior. Por tanto, se hace imprescindible asumir la pérdida de calidad de vida respecto a los estándares que gozamos en Europa en términos de servicios al ciudadano y, muy especialmente, seguridad ciudadana.
  4. La sensación de inseguridad que uno siente (y que acentúan los propios locales desde que uno llega al aeropuerto), no sólo la genera la violencia. El tráfico es otro elemento que incorpora grandes dosis de –por qué no llamarlo por su nombre- peligro. Bicicletas, motocicletas, caballos, carros tirados por animales, peatones, socavones, imprudencias (coches en dirección contraria o dando marcha atrás como ya presencié en varias ocasiones), accidentes (especialmente con motos implicadas)… forman parte de la escenografía habitual de las calles y carreteras de este país. Conviene alertar, para evitar sorpresas a quien se aventure a venir por primera vez a este país –y a este continente- que es habitual y ‘consentido’ no atender la luz roja de los semáforos en horas de la noche por una cuestión de seguridad al quedar expuesto a posibles atracos. Mucha atención exige también los actos de compra, especialmente en supermercados. Esto me sorprende y me indigna de manera extraordinaria. Es muy frecuente (repito, muy frecuente, al menos en los centros que asiste mi familia) constantes errores en los ticket de compra, curiosamente siempre el error a favor del supermercado. Aquí el cliente es ninguneado y lo es además de un entorno de calidad/precio de servicios y productos deficiente.  Este país exige por tanto una constante atención, prevención y alerta.
  5. Lejos de posiciones etnocentristas, es necesario hacer constar para quien se interesa por este país como opción las deficientes condiciones de vida que favorecen ciudades sin un transporte público decente, sin infraestructuras que den respuestas al tráfico caótico, la suciedad, la falta de planificación y sin noción alguna de lo que implica un desarrollo sostenible (la costa es el mejor ejemplo de ello al estar siendo devastada por emprendimientos turísticos europeos, principalmente portugueses, noruegos y –como no- españoles. Quizá una diferencia importante entre algunos países europeos y países como Brasil estribe en la escasa gobernabilidad que aquí reina principalmente en los niveles de la administración local y estadual (lo que en España sería el ámbito regional). En este país, el cambio de poder político cada cuatro años implica en muchos casos el abandono de los proyectos y obras públicas de los antiguos responsables políticos lo que agrava la sensación de una ausencia total de planificación a largo plazo.
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11 pensamientos en “Brasil, lo que todo emprendedor, empresario o profesional debería saber antes de instalarse aquí (Parte I).

  1. Pues si Don Antonio,,análisis muy certero y detallado de la realidad brasileña!!….yo añadiría que no existe el concepto social o normas sociales o mentalidad de sociedad. (cada uno hace la guerra por su cuenta), todo ese estilo de vida esta generado por las desigualdades económicas y sociales!!

  2. Entonces es un buen lugar para el Zen!

    Dice Osho:

    Por ejemplo, tendrás un momento de consciencia cuando alguien te ponga de repente una pistola en el corazón. En ese momento se detiene tu pensamiento, tu pensamiento habitual. Durante un instante eres consciente, es tan peligroso que no puedes seguir dormido como de costumbre.
    Cuando hay una situación de peligro te vuelves consciente. De lo contrario, estás profundamente dormido. Eres un experto en hacer las cosas mecánicamente.
    Simplemente, siéntate al lado de la carretera y observa a la gente, te darás cuenta de que todo el mundo va medio dormido. Andan en sueños, son sonámbulos.

    Toda la vida es una situación de emergencia y por todos los lados hay enemigos y serpientes, feroces animales salvajes listos para atacarte. Toda la vida es una guerra. Si estás alerta verás que toda la vida es una guerra, y que en cualquier momento pue¬des morir; por eso la situación de emergencia es permanente. Estate alerta, sé como un guerrero moviéndose entre el enemi¬go. En cualquier momento, en cualquier lugar, puede saltar so¬bre ti la muerte; no dejes entrar a la mente. Y sé un jugador; este salto sólo pueden darlo los jugadores. El salto es tan grande que aquellos que están pensando en beneficios no pueden darlo. Es un riesgo, un gran riesgo; podrías perderte y podrías no ganar nada.
    Un guerrero no va detrás del beneficio; un guerrero va bus¬cando alcanzar un clímax, una experiencia culminante.
    Cuando te digo que seas un guerrero, quiero decir que seas un jugador, que lo arriesgues todo.
    Jugar quiere decir hacer algo por el puro placer de hacerlo.
    El más grande de los guerreros no tiene nada que ver con la guerra. No tiene nada que ver con luchar con otros. Tiene algo que ver con algo dentro de sí mismo. Y a pesar de que trae la vic¬toria, no es una lucha, no es una guerra, no es un conflicto. Pero hay que ser guerreros porque uno tiene que estar muy alerta, como un guerrero.
    Hay que ser muy observador, muy meditativo, porque uno se está adentrando en la zona más oscura de la existencia…. Al fi¬nal hay luz, luz infinita, pero primero uno tiene que pasar a tra¬vés de una gran noche del alma. Hay todo tipo de trampas, mu¬chas posibilidades de extraviarte y hay todo tipo de enemigos internos. No hay que matarlos o destruirlos; tienen que ser transformados, tienen que ser convertidos en amigos. La rabia tiene que ser transformada en compasión, el deseo en amor, y así con todo. Por eso no es una guerra, pero sin duda uno necesita ser un guerrero.
    Sólo hay dos tipos de personas en el mundo. Las personas que quieren vivir confortablemente…. están buscando la muer¬te, quieren una tumba confortable. Y las personas que quieren vivir, escogen vivir peligrosamente, porque la vida prospera sólo cuando hay riesgo.

    ¡Animo!

  3. Hola querido Toñín. Entonces si yo pienso que España es injusta, y cada día más. Qué es aquellooooo?

  4. Gracias Pablo por tus palabras. Quedan guardadas en la carpeta de ‘especiales’. Me conoces bien. Vivimos muchos momentos al filo, yo siguiendo siempre tu huella. Me sabes batallador pero ahora quisiera ese confort, la tranquilidad de una rutina, que lo que acontezca mañana sea lo mismo que dentro de tres meses, dentro de cuatro años. Que de mi propia casa, mi propia tierra… me vaya a la tumba (confortable). Me cansé Pablito. Ahora mismo, aunque en el campo de batalla obligado, quisiera estar en el otro bando, junto a los míos y con los míos en mi área de confort.
    Gracias. Abrazos.

  5. Brasil, para un ciudadano de un pais desarrollado es muy pero muy chocante, lo es como por ejemplo para un Argentino como yo, o tal vez un Uruguayo o Chileno. Es una realidad tan diferente que golpea. Supongo que es cuestionde adaptarse, pero para hacer negocios, aunque sea un pais en auge, no se si es lo mejor por el consumo de energia que conlleva hacerlo en un pais asi.
    Saludos desde Argentina.

  6. Efectivamente Santiago, el ‘consumo de energía’ es muy alto. Yo creo que muy distinto a países que conozco muy, muy bien como Argentina, Uruguay y Chile. Aprenderemos a dosificarnos. Gracias.

  7. Por suerte para ti Antonio la descripción que haces del Brasil y sus realidades esta preñado de sentido común, se que parte de esos comentarios vienen de nuestras conversaciones o desabafos brasileros, mais tudo bem, yo agradezco a Brasil el conocerte y compartir contigo nuestro futuro, desde aquí te digo que estaré a tu lado sin la cultura del agrado y si con el compañerismo de un gallego con 36 países a sus espaldas, un fuerte abrazo y parabem por tu articulo.

  8. Gracias amigo Jesús por tu cercanía, apoyo, sugerencias… sin lugar a dudas muy necesarios para mi adaptación. Sigamos batallando por estas tierras porque como bien resaltas “hay quienes no pierden nada al intentarlo, hay quienes pierden todo sin no lo intenta”. Abrazo grande y MUCHAS GRACIAS!!

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