la rabia y el azar

Sí, mucho tiempo sin dar noticias. Razones? Muchas. No quiero convertir este espacio de comunicación en una obligación semanal como me propuse. Al final terminaría convirtiéndose en una rutina y eso es precisamente lo último que pretendo.

Atender el blog con cierta calidad implica dedicarle más tiempo de lo que puede suponer y lo que necesito ahora es destinarlo a recrear esos escenarios de futuro.

No está siendo fácil el proceso de adaptación a mi nuevo destino y compartir las dudas no es un acto inteligente ni lo que esperan los que me queréis y apreciáis. Por eso, mejor tomar distancia frente al teclado.

Y otro motivo importante que me mantuvo alejado parte de este tiempo es la rabia apenas contenida que me provoca no sé si los avatares del destino, los designios de Dios o los infortunios de la vida… o todo a la vez que están sufriendo mis amigos Mati y Angel Luis con la pérdida de su hijo de seis años. Hace otros tantos años que ya perdieron a su otro hijo. Yo creo que mayor desgracia, mayor sufrimiento no puede existir. Por mucho que nos pongamos en su lugar, nada será parecido a lo que ellos están viviendo. ¿Cómo se sale de estas experiencias?

La muerte. Es un estado que no tengo asumido lo que connota poca inteligencia por mi parte hacia la vida. Lo asumo. La tengo más presente de lo que sería normal, tanto como para asumir que su sombra me incomoda e incluso en ocasiones que la muerte no me deja vivir. Recuerdo muy bien una noche siendo muy pequeño (aún vivíamos en nuestra primera casa de Toledo, yo estaba en la cama del fondo) que me desperté llorando y cuando llegó mi madre entre sollozos le dije que no quería morirme. Tengo bien vivo el recuerdo también de cuatro experiencias que dejaron huella en mi vida. La primera fue la muerte en accidente de coche del padre de un compañero de clase. Recuerdo como a los pocos días estaba jugando en su habitación (con literas) ajeno en apariencia al dolor de los adultos pero por lo visto, no a lasemociones de aquella inocente -por infantil- experiencia.

La siguiente la viví de adolescente y me resultó muy traumática como lo fue también el atropello que acabó con la vida de una mujer que conocía en el ámbito de mi parroquia (qué memoria más selectiva, sólo recuerdo la vivencia y no el nombre) y que dejó huérfanas a cuatro niñas. Por aquel entonces, a pesar de estar más cerca de Dios, no obtuve una respuesta para calmar tanta indignación.

La tercera fue la muerte de mi amigo Berbel hace unos diez años. A sus sesenta años de edad, un fatal paso en la montaña se llevó por delante la vida de una de las personas más íntegras que jamás vaya a conocer. Por aquel entonces, ya militando en el mundo de los ateos, no pude contener la búsqueda de una explicación lejos de lo mundano.

Y lo mismo me ocurre ahora con la desgracia de mis amigos. No sé si es un acto común, pero ante un suceso así yo necesito una explicación que no encuentro. Pensar que somos fruto del azar, no me tranquiliza. En fin… la vida.

La muerte y la vida. Así es este cuento. Y un nuevo ciclo se termina hoy y otro está apunto de comenzar. El2011 haterminado por convertirse en un punto de inflexión donde mi vida y, por tanto, la de mi familia ha dado un giro radical de tal magnitud que desde ya condiciona nuestra manera de vivir y afrontar la vida. Nada suponía presagiar este final con la euforia con la que comenzó. Tenía la sensación porque los hechos lo estuvieron avalando durante el primer cuatrimestre, de que iba a ser nuestro año, tanto en lo profesional como en lo familiar. Y no, no fue así. Y aquí estamos, lejos del lugar de deseo y referenciaemocional. Buscándonos la vida a la vez que la estamos creando. Nuestra hija viene en camino y su llegada ha de significar nuevos horizontes, nuevas ilusiones, nuevas pasiones…

No quiero finalizar este breve resumen sin hacer una referencia explícita a Tatiana, sin lugar a dudas la mejor compañera de viaje en este viaje que supone el tránsito por la vida. Su apoyo incondicional, su paciencia infinita, su cariño desinteresado, su bondad extrema durante los últimos meses son lo mejor de este año y la mayor garantía para el futuro de nuestra hija.

Es una pena que nadie nos escuche –estamos expuestos al azar- porque si lo hiciese tan sólo le pediría que mi hija llegue con salud y con la alegría de su madre. Será la mejor de las satisfacciones para este nuevo año.

Lo demás es cuestión de trabajo (para crear una oportunidad profesional), de pasión (para mantener la cercanía con la familia y amigos en España), de predisposición (para la adaptación a este destino), de saber querer (para hacer crecer la relación de pareja), de tiempo (para encontrar nuevos hábitos de ocio placenteros), de constancia (para moldear las abdominales), de amor (para crear una familia)… y sí, también de un poquito de suerte y muchísima salud.

Próspero año 2012 para todos y gracias por estar aquí.

Anuncios

3 pensamientos en “la rabia y el azar

  1. ¿Dioses? Tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros. – Epicuro

  2. Hay que disfrutar día a dia, porque no sabemos cuando se nos va a cruzar una desgracia en nuestro camino, tenemos que aprovechar las alegrías y coger fuerzas para poder afrontar todo lo que se nos ponga por delante….es dificil explicar algunas cosas, saber estar en ciertas situaciones, pero bueno tenemos que intentar estar allí y afrontarlo todo con cariño, es el mejor aliado ante estas situaciones…..porque la verdad, a veces no sabemos que decir ni que hacer para poder ayudar a nuestros amigos en este momento tan amargo, tan horrible………besitos para tí, para Tatiana y para esa bebecita que viene en camino…..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s